"Si la vida fuera un sueño ¿Qué te
gustaría soñar?"
Alejandra Landa
Por mucho tiempo la idea de que
la vida es un sueño, se apoderó de mi cabeza. Por momentos se va a dar la
vuelta en un lago inmenso de ilusiones, pero siempre regresa cada vez con más
fuerza. En variada literatura se esparce la idea sobre el poder de la mente y cómo
ésta es factor importante para la creación de tu realidad; en la metafísica, en
emprendimiento, en la religión, han puesto al poder del pensamiento como origen
de lo que existe, pues todo lo que existe, es una manifestación de energía.
Pensar en que puedes crear nuevas
realidades te pone en una posición estimulante, atenta y responsable, es
importante soñar tu futuro para saber ¿dónde quieres llegar? o como considera Galeano:
"La utopía está en el horizonte.
Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos
más allá. ¿Entonces para qué
sirve la utopía? …para caminar.”
Sin embargo los soñadores, aún armados con
el poder de la mente, se encuentran en un camino bastante tempestuoso, pues es
un camino de lucha, de esfuerzo constante y de retos, un camino que no todos
están dispuestos a recorrer. Los soñadores labran nuevos caminos, nuevas
brechas que andar y construyen juntos un nuevo despertar.
El mundo requiere soñadores, personas que
decidan renunciar a la comodidad y a una vida normalmente feliz, personas que
encuentren un motivo por el cuál avanzar, crear y sostener. Se requiere fuerza,
mucha fuerza pues en el camino el ruido externo de personas que no creen, que
tienen miedos o que por alguna otra razón te bajan el ánimo, es constante, sin
mencionar los obstáculos que te pone la vida; entonces hay que mantener tu voz
interna más fuerte que cualquier voz, abrazar tus sueños como un ser amado y atravesar
la tormenta sin dejar de estar caminando.
Y en ese caminar, creer.
Creer en ti, creer en tu voz, creer que
existe ese lugar esperando por ti, creer que valen las penas, creer que será fructífero
y creer que habrá más soñadores caminantes que te acompañarán en tu andar y que
te apoyarán para construir esa nueva realidad. Y créeme, los habrá.
Para construir una nueva realidad se
requiere a un grupo de personas que sostengan esa idea, que nutran y que la
hagan vibrar en sus acciones, palabras y sentimientos. Que se visualicen como
algo que ya está, que ya se tiene en nuestras manos.
La vida da a quien se crea merecedor, a
quien tiene fe, a quien no se rinde, al que después de soñar, se pone a actuar
y a construir, a germinar semillas, el que cree… y si tu camino tiene corazón,
anda y ve pues ese es el camino que hay que andar. Por ti, por tu felicidad y
por los tuyos.