lunes, 18 de mayo de 2020

Día a Día


El resultado de los hechos muchas veces están en nuestras manos y en otras ocasiones la misma vida nos lleva hacia ese rumbo. Hay cosas que no pueden evitarse por ejemplo, el pasar de los años o la muerte. Mientras hay otras que podemos controlar acorde a nuestro desempeño y decisiones, el casarnos con alguien o que te acepten en alguna empresa. La vida es un momento constante que no se detiene, muchas veces no somos conscientes del tiempo y cuando haces pausa en tu día ya se pasó la semana o el año entre nuestros dedos.
El resultado de nuestra vida está totalmente ligado a las acciones que hacemos día día ¿Qué tipo de comentarios crees que se mencionarán el día en que fallezcas? ¿Qué te imaginas que dirá tu epítafe? Solo tenemos una vida, no sabemos cuántos años viviremos, pero de que un día llegará, sin duda alguna.
Hay acciones que nos mantienen en pie dentro de nuestra cotidianidad, por ejemplo realizar la limpieza de tu casa o trabajar; hay otras acciones que son clave para que tu futuro cambie y pueden ser tan sencillas como la lectura de un libro o la planeación de tu proyecto
El tiempo pasa sin saber el tiempo que tenemos disponible es por eso que día a día hay que disfrutar y realizar acciones que nos pinten un mejor futuro a nosotros y a las personas que nos rodean.
Nuestras acciones no solo tienen impacto personal, sino también socialmente. Desde una sonrisa por la calle, un “buenos días”, el no gritar en casa, pedir perdón o decirle a alguien que lo amas; hasta el reciclar, enseñar valores a tus hijos e hijas, practicar el altruismo o el escribir. Estamos ligados a otras personas, somos parte de una comunidad local y también de una red mundial, uno no sabe el impacto que tendrán nuestras acciones en otras personas, pero si siente en el corazón el deseo de compartir no debemos de reprimir ese deseo, callar o limitarse por los juicios es como matarte en vida.
Las redes sociales nos han revelado un mundo donde hay gestos de solidaridad impresionantes, que tocan el corazón o muy sencillas que revelan la nobleza de las personas. Son acciones que tienen resonancia en el espectador, que generan un sentimiento, inspiración o energía que va en aumento. ¿Te imaginas ser una de ellas?
Osea la vida es tan maravillosa que sería bueno contribuirle de manera positiva o tan solo no quedarse con las ganas, solo tenemos una vida, no sabemos hasta cuándo, con miles de posibilidades de accionar y presentarte a la vida. Seremos tan grandes como nosotros nos permitamos llegar.
¿Qué podemos aportar al mundo? ¿Qué temas te apasionan? ¿Qué cualidad tienes? ¿En qué eres bueno o buena? ¿Qué se te facilita? O puede ser tan simple como aquella cosa que te nazca hacer en el momento, lo importante es que no se frene ese impulso, ese sentimiento, que no te de pena.
¿Te vas a quedar con esas palabras atoradas en el pecho? ¿Con el sentimiento frustrado? ¿Con esa meta sin alcanzar? No esperemos hasta el momento de agonía para perdonar, para decir te amo, para agradecer, para reflexionar. Algunos podrían decir que les falta mucho por morir, pero eso no va a evitar que suceda. Y una meta, una relación, un sueño, se cultiva día a día y es mejor empezar hoy que estamos vivos.
Por eso hay que vivir cada día disfrutando cada detalle, agradecer lo que tenemos y somos, cuidar nuestras relaciones, cercanos con las personas que nos han aportado para crecer y dar gracias por cada día que despertamos y que tenemos para continuar construyendo.