El resultado de los hechos muchas
veces están en nuestras manos y en otras ocasiones la misma vida nos lleva
hacia ese rumbo. Hay cosas que no pueden evitarse por ejemplo, el pasar de los
años o la muerte. Mientras hay otras que podemos controlar acorde a nuestro
desempeño y decisiones, el casarnos con alguien o que te acepten en alguna
empresa. La vida es un momento constante que no se detiene, muchas veces no
somos conscientes del tiempo y cuando haces pausa en tu día ya se pasó la
semana o el año entre nuestros dedos.
El resultado de nuestra vida está
totalmente ligado a las acciones que hacemos día día ¿Qué tipo de comentarios
crees que se mencionarán el día en que fallezcas? ¿Qué te imaginas que dirá tu
epítafe? Solo tenemos una vida, no sabemos cuántos años viviremos, pero de que
un día llegará, sin duda alguna.
Hay acciones que nos mantienen en
pie dentro de nuestra cotidianidad, por ejemplo realizar la limpieza de tu casa
o trabajar; hay otras acciones que son clave para que tu futuro cambie y pueden
ser tan sencillas como la lectura de un libro o la planeación de tu proyecto
El tiempo pasa sin saber el tiempo
que tenemos disponible es por eso que día a día hay que disfrutar y realizar
acciones que nos pinten un mejor futuro a nosotros y a las personas que nos
rodean.
Nuestras acciones no solo tienen
impacto personal, sino también socialmente. Desde una sonrisa por la calle, un “buenos
días”, el no gritar en casa, pedir perdón o decirle a alguien que lo amas;
hasta el reciclar, enseñar valores a tus hijos e hijas, practicar el altruismo
o el escribir. Estamos ligados a otras personas, somos parte de una comunidad
local y también de una red mundial, uno no sabe el impacto que tendrán nuestras
acciones en otras personas, pero si siente en el corazón el deseo de compartir
no debemos de reprimir ese deseo, callar o limitarse por los juicios es como
matarte en vida.
Las redes sociales nos han
revelado un mundo donde hay gestos de solidaridad impresionantes, que tocan el
corazón o muy sencillas que revelan la nobleza de las personas. Son acciones
que tienen resonancia en el espectador, que generan un sentimiento, inspiración
o energía que va en aumento. ¿Te imaginas ser una de ellas?
Osea la vida es tan maravillosa
que sería bueno contribuirle de manera positiva o tan solo no quedarse con las
ganas, solo tenemos una vida, no sabemos hasta cuándo, con miles de
posibilidades de accionar y presentarte a la vida. Seremos tan grandes como
nosotros nos permitamos llegar.
¿Qué podemos aportar al mundo?
¿Qué temas te apasionan? ¿Qué cualidad tienes? ¿En qué eres bueno o buena? ¿Qué
se te facilita? O puede ser tan simple como aquella cosa que te nazca hacer en
el momento, lo importante es que no se frene ese impulso, ese sentimiento, que
no te de pena.
¿Te vas a quedar con esas
palabras atoradas en el pecho? ¿Con el sentimiento frustrado? ¿Con esa meta sin
alcanzar? No esperemos hasta el momento de agonía para perdonar, para decir te
amo, para agradecer, para reflexionar. Algunos podrían decir que les falta
mucho por morir, pero eso no va a evitar que suceda. Y una meta, una relación,
un sueño, se cultiva día a día y es mejor empezar hoy que estamos vivos.
Por eso hay que vivir cada día
disfrutando cada detalle, agradecer lo que tenemos y somos, cuidar nuestras
relaciones, cercanos con las personas que nos han aportado para crecer y dar
gracias por cada día que despertamos y que tenemos para continuar construyendo.