viernes, 6 de junio de 2014

La plenitud de la posibilidad


A veces cierro los ojos para reiniciarme y continuar en una nueva realidad, aunque no todo levantarse es despertar, pero busco reconstruirme en cada amanecer; sin arrastrar la obscuridad de la noche y solo quedarme con los susurros de las estrellas. Sumarlas a mi luz y trascender en el sol de un ahora dinámico.

A veces solo soy una posibilidad de la plenitud, puesto que intento que no haya un "no" que pinten mis labios, y me desvío del sentido del cuadro que pintaba mi día. Pero hay veces que tanta pincelada nubla mi vista y me voy a darle un beso a la plenitud de la posibilidad y cierro los ojos para regresar.

A veces lo que observo tiene forma de pregunta o de espejo y se dobla como hoja en papiroflexia. Dime, ¡cómo no asustarse ante tal suceso! Entonces me detengo y observo; viajando al futuro o aveces al pasado, pero solo sucede ésto en el intercambio que se da entre los espíritus. En veces muy largos son los segundos pero concluye originando un nuevo entender.

A veces te busco pues recuerdo que hay algo. Tal vez así como yo, no sabes que se debe encontrar, por eso a veces caminas, buscando acompañar los pasos pues un camino compartido otorga un sentido duradero. Aceptar unificando, respetando y fortaleciendo las diferencias, para caminar y consensuar lo que podemos ser.

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