miércoles, 2 de noviembre de 2016

A veces uno aprende

A veces uno aprende que valen más los actos que las palabras, que más vale no ilusionarse con promesas que uno escucha, ni imaginar mundos compartidos e inexistentes.

Que es más importante tener una mano que te apoye a través de una tormenta, que dos que quieran bajarte las estrellas.

También se aprende que aun sabiendo a dónde se quiere llegar, es mejor no correr, que vida nos sobra y lo importante no es llegar, sino de disfrutar el caminar.

Se aprende que primero hay que saber ser tierra y el otro agua, para después ser arcilla.

Que en el amor se trata de dos y hay que esperar para que el latir de los corazones se funda en uno, para andar hacia el mismo lugar.

Uno aprende que es importante mantener la mirada siempre atenta, pues uno se ahorra mucha tormenta. Que una cosa es lo que uno crea en la mente y otra muy distinta es lo que el otro sea.

Que después de todo ya perdí la fe, ya que lo que lo que se da no está nada ligado a la realidad.

Pero a pesar de todo, bien sé que hay que seguir intentándolo ya que un camino compartido es más sabroso.

Y que sobre todo, a veces uno aprende que construir un mejor futuro, recae en cada acto y pues si quieres crear algo, más vale actuar para alcanzarlo.




Alejandra Landa

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